Cuando se trata de la gestión corporativa y la toma de decisiones en las asambleas de accionistas, el concepto de "orden del día" juega un papel crucial. Este artículo busca desglosar este tema fundamental y proporcionar información detallada sobre su importancia, estructura y excepciones en el contexto de las asambleas, ayudando a los accionistas y directores a entender mejor sus derechos y responsabilidades.
Este artículo está relacionado con el que trata de la obligatoriedad de las decisiones de la asamblea
El orden del día es un documento que enumera y organiza los temas que
serán discutidos y resueltos en el marco de una asamblea de accionistas. Esta
herramienta no solo facilita la estructura de la reunión, sino que también
define el alcance de las decisiones que pueden tomarse. De acuerdo con la Ley
General de Sociedades, el orden del día es esencial para asegurar que las
discusiones sean pertinentes y limitadas a los asuntos que están dentro de la
competencia de la asamblea.
1.
Estructura y Organización: El orden del día
ayuda a marcar el desarrollo lógico de la reunión, asegurando que se aborden
todos los puntos pertinentes de manera eficiente.
2.
Limitación de Competencias: En principio establece
los límites de lo que puede ser discutido y decidido, evitando que se tomen
decisiones sobre asuntos que no han sido previamente convocados para su
deliberación.
3.
Claridad y Transparencia: Permite a los
accionistas conocer de antemano los temas a tratar, promoviendo así la
transparencia en el proceso de toma de decisiones.
Para que el orden del día sea válido y cumpla con los requisitos
legales, debe incluir los siguientes aspectos:
·
Vinculación a la Competencia: Los temas incluidos
deben estar relacionados directamente con la competencia que la Ley General de
Sociedades otorga a las diferentes categorías de asambleas.
·
Incluye Puntos Específicos: Las asambleas
ordinarias pueden incluir sólo los temas señalados en la Ley, como se indica en
los artículos 234 de la ley 19.550. De manera similar, las asambleas
extraordinarias deben limitarse a los puntos establecidos en los artículos 235
y concordantes de la misma ley.
·
Requisitos de Claridad: Un orden del día
que incluya enunciados vagos como “asuntos varios” o “temas a tratar” puede ser
considerado confuso y, por lo tanto, no cumplir con las exigencias legales.
Antes de comenzar con la discusión de los temas, es esencial que la
presidencia de la asamblea lea el orden del día completo. Este momento es
crucial, ya que los accionistas tienen la oportunidad de impugnar o solicitar
modificaciones si consideran que algún punto es ambiguo o irrelevante. La
aprobación del orden del día por parte de los asistentes, generalmente por
mayoría, establece formalmente los puntos que se abordarán.
Aunque la regla general establece que no se pueden tomar decisiones
sobre temas no incluidos en el orden del día, existen ciertas excepciones:
1.
Decisiones Unánimes: En asambleas donde
todos los accionistas están presentes y acuerdan unánimemente tratar temas no
incluidos, se permite la discusión y toma de decisiones. Esto asegura que todos
estén de acuerdo y no haya perjuicio para los accionistas.
2.
Designación de Firmantes para el Acta: La elección de los
individuos encargados de firmar el acta es una cuestión procedural y puede
resolverse incluso si no fue mencionada en el orden del día.
3.
Cuestiones Conexas: La ley permite que
se aborden temas que surjan incidentalmente de los asuntos que sí están en el
orden del día, siempre que exista una conexión directa y necesaria.
Las asambleas de accionistas son momentos cruciales para la toma de
decisiones estratégicas dentro de una sociedad. A través de ellas, se pueden
aprobar decisiones que impactan directamente en la dirección y gestión de la
empresa. Por ello, la correcta elaboración y seguimiento del orden del día es
vital.
1.
Revisión Previa del Orden del Día: Antes de cada asamblea, es crucial que los accionistas revisen el orden del día con antelación. Esto les permitirá prepararse adecuadamente para las discusiones y tomar decisiones informadas.
2.
Consulta sobre Ambigüedades: Si en el orden del día se encuentran puntos vagos o ambiguos, los accionistas deben plantear estas inquietudes al momento de la lectura. Esto
asegura que todos los miembros de la asamblea tengan claridad sobre los temas que serán discutidos.
3.
Participación Activa: Durante la asamblea, los accionistas deben sentirse libres de participar,
plantear preguntas y debatir sobre los temas abordados. Aunque no se pueden tomar decisiones sobre temas no incluidos en el orden del día, el intercambio de opiniones es válido y puede enriquecer la toma de decisiones.
4.
Estar Informado sobre Normativas: Familiarizarse con la Ley General de Sociedades y otras regulaciones relevantes es vital para comprender los derechos y responsabilidades de cada asistente en la asamblea. Esto incluye conocer las mayorías requeridas para la
aprobación de decisiones, así como las implicaciones de no seguir el procedimiento adecuado.
Una vez la asamblea ha tratado todos los puntos del orden del día, se procede a la firma del acta por los designados. Es esencial que esta acta reproduzca con precisión las deliberaciones y decisiones tomadas, ya que servirá como el documento oficial que refleje lo ocurrido. Cualquier irregularidad en el acta puede llevar a disputas legales o incluso a la anulación de decisiones.
Además, el cumplimiento de las formalidades es crítico para la validez de las decisiones adoptadas en la asamblea. Por ello, el seguimiento cuidadoso de los procedimientos y la correcta documentación son aspectos ineludibles en la gestión de las reuniones de accionistas.
Las decisiones tomadas en las asambleas no solo afectan la gestión interna de la empresa, sino que también impactan a los accionistas en general. Ser parte activa de este proceso de toma de decisiones es fundamental para salvaguardar los intereses de los accionistas y asegurar un buen gobierno corporativo.
Las asambleas brindan la oportunidad para que los accionistas discutan el rendimiento financiero, la estrategia empresarial, decisiones sobre dividendos y cualquier otra cuestión relevante. Una gestión adecuada de estos encuentros, apoyada por un orden del día bien definido, puede contribuir significativamente al éxito a largo plazo de la empresa.
El orden del día es un elemento central en las asambleas de accionistas que no debe ser subestimado. Su correcta elaboración y seguimiento no solo garantiza la legalidad de las decisiones tomadas, sino que también promueve un ambiente de transparencia y participación activa entre los accionistas.
Conocer las reglas que rigen el orden del día y entender las excepciones permite a los accionistas tomar control sobre su participación en la gestión de la empresa. Estar bien informado y preparado asegura que puedan contribuir efectivamente a las discusiones y decisiones, promoviendo así un mejor desarrollo corporativo.
Los accionistas deben adoptar una postura proactiva en las asambleas, guiándose por un rigor legal y un enfoque colaborativo. Al final, una asamblea bien gestionada, con un orden del día claro y preciso, es la clave para un liderazgo exitoso y una empresa robusta y alineada con los intereses de sus propietarios.
Este aporte no solo es útil para los accionistas, sino que también ofrece una perspectiva valiosa para los directores y administradores que buscan entender la importancia de la conformación adecuada del orden del día y su impacto en la gobernanza corporativa. La atención a estos detalles no solo asegura el cumplimiento normativo, sino que también fomenta un clima de confianza y colaboración dentro de la organización.
Ante cualquier duda sobre la publicación dejar un comentario. Por consultas legales enviar un mail a dr.boianover@estudioboianover.com el cual será respondido en 72 horas y gratis la primera vez, o mandar un mensaje de whatsapp al 113 320 5482.
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