Los Estados Contables de la Sociedad Comercial Según la Ley General de Sociedades 19.550

 En la vida de cualquier sociedad comercial, los estados contables son mucho más que simples números. Son el reflejo documentado de su gestión y su situación patrimonial, y constituyen un requisito legal ineludible. Desde la perspectiva de un abogado, su importancia trasciende lo meramente contable: son la herramienta central para la rendición de cuentas de los administradores, la toma de decisiones de los socios y la transparencia frente a terceros.

En este artículo, escrito en lenguaje claro y accesible, voy a explicar qué son los estados contables, cómo deben prepararse y aprobarse, cuáles son las obligaciones legales que pesan sobre los administradores y qué consecuencias puede tener su incumplimiento. Todo ello conforme a la Ley General de Sociedades 19.550 y al Código Civil y Comercial de la Nación.

una pila de libros donde se lleva la contabilidad de la sociedad

¿Qué son los estados contables?

Los estados contables son un conjunto de documentos que presentan en forma ordenada y sistemática la situación económica, financiera y patrimonial de la sociedad en un período determinado. En las sociedades regularmente constituidas, los administradores no rinden cuentas a los socios mediante el procedimiento previsto en los arts. 858 a 864 del Código Civil y Comercial, sino a través de estos estados contables.

El paquete completo está compuesto por:

  • El balance general o estado de situación patrimonial.
  • El estado de resultados.
  • Los cuadros de información complementaria.
  • La memoria del ejercicio.
  • El informe de la sindicatura, en su caso.

Además, las normas técnicas de carácter contable imponen que los estados contables se completen con un dictamen o informe escrito de un contador público independiente, fundado en una auditoría realizada conforme a las normas profesionales aceptadas. Este dictamen es la opinión técnica sobre la razonabilidad y veracidad de la información contable presentada por los administradores.

Cuando el profesional se abstiene de opinar o directamente no hay dictamen de auditoría, se genera una fuerte sospecha de irregularidad que afecta la credibilidad de esos instrumentos frente al tráfico mercantil. De hecho, la inexistencia de dictamen o la abstención de opinión provoca la nulidad de la aprobación de los estados contables por la asamblea.

La reglamentación legal: Ley 19.550 y Código Civil y Comercial

La Ley General de Sociedades 19.550 ha reglamentado minuciosamente el contenido de los estados contables, siguiendo la tendencia internacional de uniformar estos instrumentos para facilitar la transparencia y la comparabilidad. Esto es especialmente relevante en las sociedades anónimas, donde la información es uno de los pilares fundamentales del régimen legal, debido al interés múltiple que despierta la transparencia de las operaciones sociales.

Los arts. 62 a 66 de la ley 19.550 son aplicables en su totalidad a:

  • Las sociedades por acciones.
  • Las sociedades de responsabilidad limitada (SRL) cuyo capital alcance la suma prevista en el art. 299 inc. 2°.

Las restantes sociedades deben confeccionar sus estados contables de acuerdo con el art. 326 del Código Civil y Comercial, que establece que al cierre del ejercicio, quien lleva la contabilidad —obligada o voluntaria— debe preparar como mínimo:

  • Un estado de situación patrimonial.
  • Un estado de resultados.

Estos estados deben asentarse en el registro de inventario y balances.

Esta reglamentación tiene por finalidad que, sin importar el tipo societario, exista un mínimo de información fiable y comparable para socios y terceros.

Preparación de los estados contables: una obligación de los administradores

Aunque en la práctica la confección de los estados contables suele delegarse en el área contable de la empresa y en profesionales externos, la obligación legal recae en los administradores o directores de la sociedad. Son ellos quienes deben hacer llevar la contabilidad y elaborar los estados contables, sin perjuicio de la asistencia técnica que reciban.

Esto significa que la delegación del trabajo contable no exime de responsabilidad a los administradores por irregularidades en estos instrumentos. Si los estados contables contienen errores, omisiones o presentan una imagen falsa de la situación patrimonial de la sociedad, los administradores pueden ser responsables frente a los socios, los acreedores e incluso frente a la autoridad de contralor.

Por ello, desde la práctica profesional recomiendo que los administradores revisen cuidadosamente los estados contables antes de su aprobación, y no se limiten a firmar ciegamente documentos preparados por otros.

Aprobación de los estados contables: del directorio a la asamblea

Los estados contables no tienen efectos jurídicos automáticos desde su confección. Primero deben ser aprobados expresamente por el órgano de administración o directorio en una reunión donde se aprueba también la memoria y se convoca a la asamblea general de socios o accionistas.

Recién en esa asamblea, los estados contables —junto con la memoria y el informe de la sindicatura— son sometidos a la consideración de los socios para su aprobación definitiva. Hasta ese momento, los balances y estados contables son meros proyectos sin virtualidad jurídica.

La aprobación por la asamblea es un paso clave: permite a los socios ejercer su derecho de información, formular preguntas, pedir explicaciones y, si corresponde, impugnar o rechazar los documentos presentados. Además, marca el inicio de los plazos legales para posibles acciones de responsabilidad contra los administradores.

Remisión a la autoridad de control

La Ley 19.550 también impone la obligación de remitir una copia de los estados contables a la autoridad de control —en la Ciudad de Buenos Aires, la Inspección General de Justicia (IGJ)— para:

  • Las sociedades de responsabilidad limitada cuyo capital alcance el importe del art. 299 inc. 2°.
  • Las sociedades por acciones.

Sin embargo, esta norma resulta insuficiente, ya que no se impuso idéntica obligación a los demás tipos societarios, pese al interés general que supone el conocimiento de los estados contables por terceros. Esto es especialmente importante en las SRL, donde los acreedores y otros interesados tienen mucho interés en conocer su situación económica, dado que la responsabilidad de los socios es limitada.

Desde el punto de vista legal y de la buena práctica empresarial, sería deseable que todas las sociedades, sin distinción de tipo, presenten sus estados contables ante la autoridad de control y permitan su consulta pública. Esto aumenta la transparencia y genera confianza en el mercado.

Consecuencias de la falta de dictamen de auditoría o de irregularidades

El dictamen del contador público independiente es un componente esencial de los estados contables. Su ausencia o la abstención de opinión configuran, según la propia ley, una grave sospecha de irregularidad y provocan la nulidad de la aprobación de los estados contables. Esto significa que, aunque la asamblea los apruebe, esa aprobación carece de efectos jurídicos válidos y puede ser impugnada judicialmente.

Esta previsión busca proteger tanto a los socios como a los terceros, asegurando que la información financiera de la sociedad cuente con una revisión profesional independiente. En la práctica, la falta de auditoría o un dictamen negativo pueden dificultar:

  • La obtención de créditos bancarios.
  • La inscripción de actos societarios en el registro público.
  • La participación en licitaciones o contrataciones públicas.

Por eso es crucial que los administradores cumplan puntualmente con esta exigencia y contraten auditores confiables.

Estados contables y responsabilidad de los administradores

La preparación y aprobación de los estados contables no es un trámite meramente formal. Su contenido puede ser fuente de responsabilidad civil e incluso penal para los administradores si contienen falsedades o se oculta información relevante. La Ley 19.550 prevé acciones de responsabilidad por daños y perjuicios contra los administradores por violación de la ley, el estatuto o por mal desempeño de su cargo.

Además, los socios pueden impugnar judicialmente la aprobación de los estados contables cuando se haya producido sin respetar las formalidades legales, cuando se les haya negado información o cuando los documentos presenten inconsistencias graves.

Como abogado, recomiendo a los administradores:

  • Asegurar la veracidad y completitud de los estados contables.
  • Revisar personalmente los documentos antes de su aprobación.
  • Documentar adecuadamente las reuniones de directorio y asambleas donde se traten estos temas.
  • Contratar auditores independientes de confianza.

La importancia de los estados contables para el tráfico mercantil

La trascendencia de los estados contables va más allá del ámbito interno de la sociedad. Son un instrumento fundamental para el tráfico mercantil, ya que:

  • Permiten a los bancos y proveedores evaluar la solvencia de la empresa.
  • Facilitan el control fiscal y regulatorio.
  • Son requisito para inscribir aumentos de capital, fusiones u otras modificaciones societarias.
  • Sirven como prueba en litigios sobre distribución de utilidades, responsabilidad de administradores o cumplimiento de contratos.

Por eso, la correcta confección, auditoría y aprobación de los estados contables es clave para la vida económica de la sociedad y su relación con terceros.

Reflexión final

Los estados contables de la sociedad comercial son mucho más que balances y números. Son el espejo legal y económico de su gestión y constituyen la principal forma de rendición de cuentas de los administradores ante socios y terceros. La Ley 19.550 y el Código Civil y Comercial han establecido un marco claro y detallado para su confección y aprobación, buscando garantizar transparencia, uniformidad y seguridad jurídica.

Desde la perspectiva de un abogado, mi recomendación es que los administradores no tomen esta obligación a la ligera. La delegación del trabajo contable en profesionales es útil y necesaria, pero no los libera de responsabilidad. Revisar, controlar y aprobar con criterio es una práctica que protege a la sociedad, a los socios y a los propios administradores frente a eventuales reclamos.

En definitiva, los estados contables son una pieza clave del buen gobierno corporativo. Llevados correctamente, fortalecen la confianza de inversores, acreedores y del propio mercado, constituyendo una ventaja competitiva y un escudo legal para la empresa.

Contacto

Ante cualquier duda sobre la publicación dejar un comentario. Por consultas legales enviar un mail a dr.boianover@estudioboianover.com el cual será respondido en 72 horas y gratis la primera vez, o mandar un mensaje de whatsapp al 113 320 5482.

 

Publicar un comentario

0 Comentarios

Close Menu