El Estado de Resultados Requerido por la Ley General de Sociedades 19.550

 Uno de los documentos fundamentales en el mundo contable y societario es, sin duda, el Estado de Resultados, también conocido como Estado de Ganancias y Pérdidas. Este estado contable refleja, de manera estructurada y comprensible, los ingresos y egresos de una sociedad en un periodo determinado, permitiendo identificar con claridad si la empresa ha generado utilidades o, por el contrario, ha sufrido pérdidas. Desde la óptica legal y práctica, su correcta elaboración y análisis es esencial para la toma de decisiones estratégicas, la gestión responsable de los negocios y el cumplimiento de los deberes legales de los administradores.

En este artículo, vamos a desglosar qué es el Estado de Resultados, cuál es su función, cómo se estructura, qué exige la ley en Argentina, y por qué debe ser comprendido y monitoreado de forma regular por quienes integran o se relacionan con una sociedad.

hablamos de los balances contables

¿Qué es el Estado de Resultados?

El Estado de Resultados es un informe contable que expone de forma detallada los ingresos obtenidos y los gastos incurridos durante un ejercicio económico, es decir, en un periodo concreto. Su finalidad es mostrar el resultado neto del período: una utilidad (ganancia) o una pérdida.

Este documento contable no solo mide el desempeño económico de una sociedad en un momento determinado, sino que se transforma en una herramienta de evaluación estratégica y financiera. En efecto, permite analizar qué tan eficientemente la empresa genera ingresos a partir de sus operaciones y cómo estos ingresos se ven afectados por los gastos relacionados a su actividad.

Como abogado, suelo explicar a los clientes que este estado representa una especie de “termómetro” de la salud económica de la sociedad. Su correcta interpretación es clave para tomar decisiones como invertir, ampliar operaciones, reducir gastos, evaluar el desempeño de la administración e, incluso, definir una política de distribución de utilidades.

¿Qué información brinda y para qué sirve?

El objeto principal del Estado de Resultados es medir los logros alcanzados y los esfuerzos realizados por la sociedad durante el ejercicio económico. Cuando este estado se analiza en conjunto con el resto de los estados financieros —como el balance general, el estado de evolución del patrimonio neto y el estado de flujo de efectivo— proporciona un panorama completo de la situación de la empresa.

Los usuarios del Estado de Resultados pueden:

1.      Evaluar la rentabilidad: Determinar si la sociedad está generando rendimientos sobre el capital invertido.

2.      Estimar el potencial de crédito: Conocer la capacidad de pago de la sociedad frente a deudas contraídas.

3.      Estimar flujos de efectivo futuros: A partir del resultado del ejercicio, proyectar ingresos futuros.

4.      Evaluar el desempeño de la gestión societaria: Identificar si las decisiones administrativas fueron acertadas.

5.      Medir los riesgos financieros: Determinar el grado de exposición económica y las pérdidas probables.

6.      Definir políticas de dividendos: En función del resultado neto, decidir sobre la distribución de utilidades.

Este tipo de análisis no es exclusivo de grandes empresas. Toda sociedad, sin importar su tamaño, debe tener claridad sobre su resultado económico, no sólo para cumplir con las exigencias legales, sino también para garantizar su sostenibilidad.


Modalidades de presentación

El Estado de Resultados puede presentarse bajo dos formatos diferentes, según el enfoque elegido por la empresa contablemente:

1. Estado de Resultados por naturaleza

En este formato, los gastos se agrupan según su origen o tipo, sin importar la función que cumplen dentro del proceso económico. Se listan, por ejemplo: depreciaciones, compras de insumos, costos de transporte, remuneraciones del personal, gastos de publicidad, entre otros. Este método se caracteriza por presentar todos los gastos deducidos directamente del ingreso total por ventas.

No se incluyen subtotales para la utilidad bruta o utilidad operativa, lo que puede dificultar un análisis más específico del margen comercial.

2. Estado de Resultados por función

Este enfoque, también conocido como método del "costo de las ventas", clasifica los gastos según la función que cumplen dentro del proceso económico, como producción, administración, ventas o financiación. Aquí, los costos y gastos se agrupan en categorías tales como:

·         Costo de ventas

·         Gastos administrativos

·         Gastos de comercialización

·         Gastos financieros

Esta modalidad presenta subtotales clave, como:

·         Utilidad bruta

·         Resultado operativo

·         Resultado antes de impuestos

·         Resultado neto del ejercicio

Aunque este formato puede ser más útil para el análisis de gestión, también exige juicios subjetivos en la asignación de ciertos gastos, lo cual puede afectar la objetividad del estado si no se realiza con criterios profesionales y claros.

Requisitos legales del Estado de Resultados

La Ley General de Sociedades Comerciales (Ley 19.550) en Argentina establece, en su artículo 64, las pautas para la confección del Estado de Resultados. Conforme a esta norma, este estado contable debe:

·         Mostrar los ingresos por ventas o servicios según el tipo de actividad.

·         Deducir el costo de las mercaderías, productos vendidos o servicios prestados, para determinar el resultado bruto.

·         Incluir todos los gastos del ejercicio: de administración, comercialización, financieros, etc.

·         Exponer retribuciones y sueldos del personal directivo y los empleados, honorarios profesionales, impuestos, intereses, amortizaciones y previsiones.

·         Reflejar ganancias y pérdidas extraordinarias y ajustes de ejercicios anteriores.

·         Separar claramente los resultados ordinarios de los extraordinarios.

·         No compensar partidas entre sí, garantizando la transparencia en la exposición.

Asimismo, la ley obliga a que si ciertos rubros no se exponen de forma explícita por estar incorporados en activos (como bienes de cambio o de uso), esta información deberá incluirse en la memoria que los administradores presentan a los socios.

El Estado de Resultados y la responsabilidad de los administradores

Desde una perspectiva jurídica, es importante remarcar que la elaboración del Estado de Resultados no es una tarea meramente técnica o contable: es también una obligación legal para los administradores. La omisión de su confección o la presentación incorrecta puede acarrear sanciones e incluso responsabilidad personal.

Los artículos 59 y 274 de la Ley 19.550 establecen que los directores, gerentes o administradores tienen el deber de obrar con lealtad y diligencia en la conducción de los asuntos sociales. Incumplir con las obligaciones contables —como la confección del Estado de Resultados— puede generar responsabilidad civil y eventualmente penal si ello perjudica a los socios, acreedores u organismos de control.

Por ello, es esencial que los administradores aseguren la adecuada confección, revisión y presentación de los estados contables, incluyendo el Estado de Resultados, conforme a los principios contables generalmente aceptados y la normativa vigente.

Relación con otros estados contables

El Estado de Resultados no debe leerse de forma aislada. Es necesario analizarlo junto con:

·         El Balance General, para conocer la situación patrimonial.

·         El Estado de Evolución del Patrimonio Neto, que muestra cómo el resultado impacta sobre el capital propio.

·         El Estado de Flujo de Efectivo, que brinda una visión sobre la disponibilidad de fondos y su origen.

En conjunto, estos documentos permiten tomar decisiones más informadas y evitar una visión distorsionada del desempeño de la empresa.

Conclusión

El Estado de Resultados es mucho más que una obligación contable. Representa un instrumento clave para la transparencia, la gestión eficiente y el control legal de las sociedades comerciales. Su correcta confección y análisis permite evaluar la rentabilidad, detectar desviaciones en la gestión, identificar riesgos y establecer políticas adecuadas de distribución de utilidades.

Desde el punto de vista legal, los administradores deben tener presente que su deber no se agota con la firma de balances: implica supervisar activamente la calidad, claridad y legalidad de cada uno de los estados financieros que reflejan la vida económica de la sociedad.

Por todo ello, como abogado, recomiendo enfáticamente que tanto administradores como socios comprendan el valor y la función del Estado de Resultados, lo exijan anualmente, y lo analicen con mirada crítica y estratégica. Una sociedad que conoce sus números es una sociedad que puede proyectarse con responsabilidad al éxito.

Contacto

Ante cualquier duda sobre la publicación dejar un comentario. Por consultas legales enviar un mail a dr.boianover@estudioboianover.com el cual será respondido en 72 horas y gratis la primera vez, o mandar un mensaje de whatsapp al 113 320 5482.

 

Publicar un comentario

0 Comentarios

Close Menu