La constitución de una sociedad es un paso crucial en el ámbito empresarial y jurídico. Para muchos emprendedores, entender los procesos legales involucrados en la creación de una sociedad puede ser un desafío. Uno de los aspectos más destacados de este proceso es la asamblea constitutiva en el marco de una suscripción pública para crear una sociedad anónima, un concepto que merece ser analizado a fondo. Como abogado, mi objetivo es explicar de manera clara y sencilla qué es la asamblea constitutiva, su importancia, sus requisitos y cómo se diferencia de otros tipos de asambleas.
La asamblea constitutiva es un evento esencial en el proceso de creación
de sociedades por suscripción pública o régimen de constitución sucesiva. A
diferencia de las asambleas ordinarias, extraordinarias o especiales, la
asamblea constitutiva tiene un enfoque muy específico: determinar si una
sociedad será finalmente constituida. La sede de esta reunión es donde se toman
decisiones cruciales que afectarán el futuro de la entidad comercial que se
está formando.
1.
Convocatoria Específica: La asamblea no
puede auto convocarse; debe ser convocada formalmente, con detalles que
incluyan la oferta, lugar, hora de la reunión y el orden del día. Esta
convocatoria se realiza con el contrato de suscripción, el cual obliga al banco
interviniente a notificar a los suscriptores.
2.
Plazo de Realización: La asamblea
constitutiva debe celebrarse dentro de un plazo máximo de dos meses después del
vencimiento del período de suscripción. Esto asegura que el proceso se mantenga
activo y no se prolongue innecesariamente.
3.
Participación Obligatoria: La ley especifica
quiénes deben estar presentes en esta reunión. Esto incluye al representante
del banco interviniente, un funcionario de la autoridad de control que
presidirá la asamblea, los promotores de la sociedad, y los suscriptores que
hayan celebrado contratos con el banco.
4.
Quórum Necesario: Para que la asamblea constitutiva sea
válida, se requiere que los suscriptores presentes representen más de la mitad
de las acciones suscriptas. Si no se reúne este quórum, la promoción de la
sociedad no podrá continuar, y los fondos aportados por los suscriptores serán
restituidos de inmediato.
Es fundamental entender la distinción entre dos tipos de fracasos que
pueden ocurrir en este proceso de constitución de una sociedad:
·
Fracaso de la Suscripción: Ocurre cuando no se
logra reunir el capital mínimo necesario. En este caso, los contratos se
resolverán de pleno derecho, y el banco restituirá el total de lo aportado sin
descuentos.
·
Fracaso de la Convocatoria a la Asamblea
Constitutiva: Este se da cuando no se logra reunir a los suscriptores necesarios
para tomar la decisión sobre la constitución de la sociedad. Aquí, no se puede
recurrir a alternativas como la obtención de financiamiento que podría haber
sido viable en el caso de un fracaso de la suscripción. Esto subraya la
importancia de la asamblea constitutiva, ya que su éxito es crucial para la
viabilidad de la sociedad que se busca crear.
Si la asamblea constitutiva no puede llevarse a cabo debido a acciones u
omisiones de los promotores, estos pueden ser responsables. La ley permite que
se ejerzan acciones contra ellos por los daños causados, lo que pone de relieve
la importancia de su rol en el proceso.
Una vez constituida la asamblea y verificado el quórum, los suscriptores
tienen el derecho a votar sobre los puntos del orden del día. Cada suscriptor
tiene derecho a tantos votos como acciones haya suscrito, siempre que haya
cumplido con las integraciones requeridas en el contrato de suscripción.
La asamblea constitutiva establece un régimen de doble mayoría, que
requiere decisiones adoptadas por:
·
La mayoría de suscriptores presentes.
·
Que estos representen al menos un tercio del capital suscripto con
derecho a voto.
Esta doble exigencia asegura que las decisiones reflejen un consenso
real entre los interesados, dado que se están abordando asuntos fundamentales
para el futuro de la sociedad.
La asamblea constitutiva no es simplemente un trámite burocrático; es un
evento clave que establece las bases
para la existencia de una nueva empresa. A través de la asamblea, se manifiesta
la voluntad colectiva de los suscriptores de formar una sociedad, lo que añade
legitimidad y estructura al emprendimiento.
La importancia de este
proceso se extiende más allá del mero cumplimiento de formalidades legales. La
asamblea constitutiva proporciona un espacio donde los fundadores y
suscriptores pueden discutir y evaluar el proyecto de sociedad, compartir
visiones y expectativas, y llegar a un acuerdo sobre el funcionamiento futuro
de la entidad. Así, no solo se toma una decisión técnica, sino que también se
forja la relación empresarial entre los socios.
Antes de llevar a cabo una asamblea constitutiva, es crucial que los promotores y suscriptores comprendan y cumplan con ciertas exigencias legales:
·
·
Notificaciones Adecuadas: Además de los detalles del lugar y hora, la notificación a los
suscriptores debe ser clara y precisa. Esto no solo es un requisito legal, sino que también ayuda a mantener la transparencia y la confianza entre los inversionistas.
·
Registro y Acreditación: Aunque no es necesario el registro previo para participar en la
asamblea, cada suscriptor debe presentar la documentación que acredite su condición. Esto asegura que solo aquellos que realmente tienen derechos sobre las acciones puedan participar y votar.
Si una asamblea constitutiva no logra llevarse a cabo por falta de quórum o por cualquier otra razón, las consecuencias son significativas:
·
Fin de la Promoción: Tal como se establece en la ley, el fracaso resultará en la terminación de la promoción de la sociedad. Esta es una medida drástica, ya que implica que todos los esfuerzos de los promotores y suscriptores no habrán dado resultado.
·
Restitución de Aportes: En caso de no constituirse la sociedad, todos los aportes realizados por los suscriptores deben ser restituidos sin ningún tipo de descuento. Esta cláusula busca proteger a los inversores y garantizar su confianza en el proceso.
La asamblea constitutiva es un elemento fundamental en el proceso de creación de una sociedad mediante suscripción pública. Es más que una simple formalidad; es el momento en que se toma la decisión crítica de dar vida a un nuevo ente empresarial. Para los promotores y suscriptores, entender su función, requisitos y consecuencias es esencial para transitar este camino de manera exitosa.
Para aquellos que están considerando emprender un negocio o que están en las primeras etapas de la formación de una sociedad, es recomendable contar con el asesoramiento de un abogado especializado en derecho corporativo. Este puede proporcionar orientación sobre las normativas específicas y ayudar a asegurar que todo el proceso se lleve a cabo de manera efectiva y conforme a la ley.
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