El mundo empresarial y jurídico a menudo presenta situaciones complejas que requieren un análisis minucioso. Una de estas situaciones es el aumento de capital por medio de la capitalización de utilidades, específicamente a través del pago de dividendos en acciones. Esta temática no solo incide en la administración financiera de las sociedades, sino que también está estrechamente relacionada con los derechos de los accionistas, incluyendo el derecho de receso.
Este artículo está relacionado al que publiqué anteriormente sobre el capital social
En términos sencillos, el aumento de capital por capitalización de
utilidades consiste en transformar parte de las ganancias de una empresa en
acciones. Los accionistas reciben nuevas acciones en lugar de dividendos en
efectivo. Este mecanismo, además de fortalecer la posición financiera de la
empresa, puede ser considerado un método de reinversión.
De acuerdo con la Ley 19550 (Ley de Sociedades Comerciales en
Argentina), el derecho de receso permite a los accionistas disconformes
separarse de la sociedad cuando se toman decisiones que lo comprometen en mayor
grado al actual. A lo largo del tiempo, esta ley ha sufrido modificaciones que
han influido en cómo se entiende el derecho de receso en situaciones de aumento
de capital.
La reforma introducida
por la Ley 22.903 es crucial, ya que permite que los accionistas que votaron en
contra de un aumento de capital en una Asamblea Extraordinaria o los ausentes
puedan ejercer su derecho de receso. Esto se traduce en que, si el aumento de
capital implica un desembolso económico real para el accionista, este podría
tener la opción de salir de la sociedad y recibir el valor de sus acciones.
Uno de los puntos más discutidos en la jurisprudencia y doctrina es si
el aumento de capital mediante la capitalización de utilidades implica un
desembolso real.
1.
Desembolso como desprendimiento patrimonial: Este planteamiento
indica que el accionista al ser forzado a dejar de recibir el dividendo se "desprende" una parte de su
patrimonio. Por lo tanto, se argumenta que esto sí constituye un desembolso. Al
resolverse la capitalización, el accionista resigna el derecho a cobrar
dividendos, y esto podría interpretarse como un verdadero costo en términos
patrimoniales.
2.
Desembolso como disposición de recursos ajenos: Por otro lado,
algunos argumentan que el término "desembolso" se refiere
exclusivamente a fondos que el accionista tiene fuera de la empresa. Desde esta
perspectiva, el aumento de capital por capitalización de utilidades no
calificaría como un desembolso, ya que el accionista no está ingresando dinero
nuevo a la sociedad.
Nuestra opinión se centra en una interpretación armónica de las
normativas vigentes:
·
Distribución Proporcional de Acciones: Consideramos que el
aumento de capital a través de la capitalización de utilidades debe ser visto
como una reasignación de patrimonio. Por lo tanto, debe considerarse un
desembolso a los fines del artículo 245 de la Ley 19550.
·
Competencia de la Asamblea: Si la decisión
sobre el aumento de capital recae en la Asamblea Ordinaría, los accionistas que
votan en contra no tendrían derecho a receso, ya que el aumento está dentro de
los límites establecidos. Pero, si el aumento es de competencia de la Asamblea
Extraordinaria, los accionistas disconformes sí tendrían opción de ejercer este
derecho.
·
Aumento de Capital Excesivo: En aquellos casos
en que el aumento de capital supere el quíntuplo del capital social, se
requerirá que la Asamblea sea Extraordinaria. En esta situación, tanto los
presentes que votaron en contra como los ausentes tendrán la posibilidad de
ejercer su derecho de receso.
Un concepto relacionado es el de los "aportes irrevocables a cuenta
de futuros aumentos de capital", que se refiere a aquellos recursos que un
accionista proporciona anticipadamente a la empresa con el compromiso de que se
discutirán en una futura asamblea. Esto plantea varias cuestiones:
1.
Naturaleza del Aporte: Los aportes
irrevocables se consideran onerosos y constituyen un compromiso por parte de la
sociedad a convocar a asamblea para hablar de su capitalización.
2.
Desafíos en el Proceso de Capitalización: Hay diversas
situaciones en las que el órgano de administración puede no convocar a la
asamblea, o esta podría no tener quórum para decidir sobre la capitalización.
Esto puede generar incertidumbre entre los socios respecto al uso de sus
aportes.
En el contexto de los aportes irrevocables, surgen varias hipótesis que merecen
atención:
·
Falta de Convocatoria: Si el órgano de administración nunca convoca a la asamblea para
discutir la capitalización del aporte, el socio puede quedar en una situación de indefensión. El accionista puede demandar que la empresa actúe conforme a su obligación de convocar regularmente a los órganos de gobierno.
·
Convocatoria Sin Quórum: Otra posibilidad es que se convoque a la asamblea, pero esta no
logre formar el quórum necesario para tratar la capitalización del aporte. Esto podría llevar a mayores complicaciones y a la necesidad de buscar soluciones jurídicas que protejan los derechos del accionista.
·
Decisiones de la Asamblea: La asamblea puede, después de ser convocada, decidir no
capitalizar el aporte. Esto podría frustrar las expectativas del accionista, quien esperaba ver reconocido su aporte de manera efectiva. Asimismo, si la asamblea decide capitalizar, pero lo hace en condiciones diferentes a las ofrecidas inicialmente al aportar, podría considerarse una violación del acuerdo original.
El derecho de receso es un mecanismo esencial que permite a los accionistas proteger sus intereses ante decisiones que pueden perjudicarlos económicamente. Este derecho es especialmente relevante en situaciones de aumento de capital, donde la inversión de los accionistas puede diluirse o cambiar de forma sustancial.
El aumento de capital por medio de la capitalización de utilidades y el pago de dividendos en acciones presenta una serie de desafíos tanto legales como económicos. Es crucial que los accionistas comprendan plenamente sus derechos en estas circunstancias.
Desde la perspectiva de un abogado, es fundamental asesorar a los clientes sobre las implicaciones de sus decisiones al votar en las asambleas, así como los efectos que estos
cambios pueden tener en su patrimonio. Además, el asesoramiento sobre el derecho de receso y cómo ejercitarlo puede ser vital para que los accionistas tomen decisiones informadas.
·
Derecho de Receso: Siempre que se lleve a cabo un aumento de capital de forma extraordinaria y se considere que implica un desembolso para los accionistas, estos tienen el derecho de ejercer su opción de receso conforme al artículo 245. Este derecho no solo protege a los accionistas, sino que también fomenta una mayor transparencia en la gestión de la sociedad.
·
Prevención de Conflictos: Los accionistas deben asumir un papel activo en las asambleas y
mantenerse informados sobre las decisiones que se toman. El planteamiento de preocupaciones y la exigencia de transparencia en la gestión son clave para prevenir futuros conflictos.
En resumen, mientras que
el aumento de capital mediante dividendos en acciones puede parecer, a primera
vista, un mecanismo benigno de reinversión, su impacto sobre los derechos de
los accionistas es significativo y merece una consideración cuidadosa. La
comprensión de las normativas aplicables y la forma en que se manejan estas
operaciones es esencial para una adecuada planificación financiera y legal.
Si bien las cuestiones tratadas pueden resultar complejas, la correcta interpretación y aplicación de la ley ofrecen salvaguardias valiosas que pueden ayudar a los accionistas a navegar por las aguas a menudo turbulentas del mundo corporativo. La clave reside en la información y la asesoría adecuada, herramientas imprescindibles en la gestión societaria contemporánea.
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