El aumento de capital es un tema crítico en el mundo empresarial, especialmente para aquellos que tienen participaciones en sociedades anónimas. En este artículo, exploraremos en detalle la regla de proporcionalidad establecida por el artículo 189 de la Ley 19.550, que regula los aumentos de capital mediante la capitalización de reservas y otros fondos especiales. Comprender este marco legal no solo es fundamental para accionistas y directivos de empresas, sino también para cualquier persona interesada en cómo funciona el capital en las sociedades comerciales.
Este artículo está relacionado al que publiqué anteriormente sobre el capital social
El aumento de capital se refiere a la ampliación del capital social de una empresa, lo cual puede realizarse a través de diferentes métodos. En general, el capital social engloba los recursos aportados por los accionistas, y su incremento puede tener diversas formas. Cada uno de estos métodos debería respetar la proporcionalidad en la distribución de acciones entre los accionistas.
La regla de proporcionalidad es un principio esencial que garantiza que cada accionista mantenga su porcentaje de participación en el capital social después de un aumento de capital. Esto es crucial porque el capital social actúa como un elemento distribuidor de los derechos de los socios. La conversión de ciertos rubros contables como reservas o fondos especiales en capital social sin respetar esta proporcionalidad puede resultar en una posible expropiación de derechos patrimoniales para aquellos socios que no sean adecuadamente considerados.
El artículo 189 de la Ley 19.550 establece de manera imperativa que, en todas las formas de aumento de capital mediante la capitalización de reservas y otros fondos, debe respetarse esta proporción. Si se ignora esta regla, se pone en riesgo la garantía de los derechos patrimoniales de los accionistas, conforme a lo estipulado en los artículos 14 y 17 de la Constitución Nacional Argentina.
Las modalidades de aumento de capital son variadas y cada una presenta distintas particularidades. Algunas de ellas incluyen:
1.
Capitalización de Reservas: Este es uno de los métodos más comunes. La capitalización de
reservas se refiere a la conversión de recursos acumulados -que normalmente se reservan para hacer frente a contingencias futuras- en capital social. Es vital que este proceso respete la proporción de participación de cada accionista.
2.
Revalúos: Los revalúos son ajustes contables que permiten reflejar el valor actual de los activos de una empresa. Pueden ser contables o técnicos. Mientras que los revalúos contables suelen ser ajustes por inflación o deflación, los técnicos implican una valoración
realizada por un perito experto. Es importante mencionar que, según la normativa vigente, las sociedades no pueden contabilizar revalúos técnicos en su patrimonio neto, aunque pueden presentar dicha información como complementaria en las notas de los estados financieros.
3.
Dividendo en Acciones: Una forma de aumentar el capital social es mediante el pago de
dividendos en acciones, donde las ganancias obtenidas por la empresa se distribuyen entre los accionistas en forma de nuevas acciones en lugar de dinero en efectivo. Este procedimiento, aunque a veces polémico, es legítimo bajo el marco legal de la Ley 19.550, siempre que se mantenga el respeto a la proporcionalidad.
4.
Aportes Irrevocables: También están los aportes irrevocables, que permiten que los accionistas o inversores realicen contribuciones a cuenta de futuros aumentos de capital. Estos aportes tienen la particularidad de no poder ser retirados por los aportantes y pueden ser utilizados posteriormente para incrementar el capital social.
La capitalización de reservas se realiza típicamente mediante dos modalidades:
· Emisión de Nuevas Acciones: Este método incrementa el número total de acciones en circulación, lo que diluye el valor de las acciones existentes si no se respeta la proporción de participación de cada accionista.
· Aumento del Valor Nominal de las Acciones Existentes: En lugar de emitir nuevas acciones, el capital puede ser aumentado elevando el valor nominal de las acciones actuales. Esto requiere un cálculo cuidadoso para garantizar que las proporciones sean adecuadas.
En ambas modalidades, el respeto por la proporcionalidad es fundamental. La legislación establece que deben calcularse los diversos derechos de los accionistas para que no se altere su participación original en la compañía.
Desatender la regla de proporcionalidad no solo pone en riesgo los derechos de los accionistas, sino que también puede llevar a impugnaciones legales y posibles acciones judiciales. Los accionistas afectados podrían alegar que se violaron sus derechos patrimoniales, lo que podría resultar en conflictos serios dentro de la sociedad. El respeto a esta regla es, por tanto, un baluarte para mantener la transparencia y equidad en las relaciones societarias.
Además, mantener la
proporcionalidad no solo ayuda a prevenir conflictos, sino que también fomenta
la confianza entre los accionistas. Cuando los socios saben que sus derechos
están protegidos y que se respetará su participación en el capital social, ello
contribuye a un ambiente empresarial más sólido y colaborativo.
Es fundamental
cumplir con los requerimientos administrativos establecidos para la inscripción
del aumento de capital, especialmente cuando este se realiza a través de la
capitalización de reservas. La normativa de la Inspección General de Justicia
(IGJ) proporciona directrices específicas, como las contenidas en la resolución
general 7/2015, que deben ser seguidas minuciosamente.
Los pasos típicos
incluyen la celebración de una asamblea de accionistas para aprobar el aumento
de capital y la correspondiente capitalización de reservas, la redacción de un
acta donde se reflejen las decisiones tomadas, y la presentación de la
documentación ante la IGJ para su inscripción formal. Estos requisitos son
esenciales para garantizar que el aumento de capital sea legítimo y reconocido
legalmente.
El pago de dividendos
en acciones es un mecanismo que ha generado debate entre juristas y economistas.
A primera vista, la idea de que un accionista pueda optar por recibir nuevas
acciones en lugar de un dividendo en efectivo puede parecer ventajosa, pero
este método implica una serie de consideraciones importantes.
Por un lado, permite
a la sociedad conservar liquidez, lo cual es fundamental en períodos de
incertidumbre económica o cuando se desea reinvertir en el crecimiento de la
empresa. Sin embargo, el riesgo radica en la percepción de los accionistas:
recibir un dividendo en acciones en lugar de efectivo puede ser visto como un
incumplimiento de la promesa de retribución económica, lo que podría afectar
negativamente la confianza de los accionistas.
El proceso implica
que los accionistas otorguen una especie de mandato tácito en el que renuncian
a su derecho a recibir dividendos en efectivo a favor de recibir nuevas
acciones. Este procedimiento debe llevarse a cabo con total transparencia y en
armonía con las expectativas de los inversores. Es por ello que las empresas
deben comunicar eficazmente este mecanismo, asegurándose de que los accionistas
comprendan sus derechos y la naturaleza de la nueva emisión de acciones.
El tratamiento de
revalúos también plantea un conjunto interesante de retos cuando se considera
el aumento de capital. Aunque estas revalorizaciones pueden resultar atractivas
para reflejar un mejor estado patrimonial de la sociedad, la normativa limita
su contabilización en el patrimonio neto de una sociedad. Esto significa que,
aunque una empresa puede llevar a cabo un revalúo técnico, este se debe
considerar solo como información complementaria en los estados financieros.
Esta limitación
obliga a las empresas a considerar cuidadosamente cómo valuar y presentar sus
activos, así como a preparar informes claros que especifiquen cualquier
revaluación efectuada. Los revalúos permiten informar a los accionistas sobre
el verdadero estado de la empresa, pero siempre bajo el marco de la
transparencia y el cumplimiento de las normativas vigentes.
1.
Asesoría Legal: Es fundamental contar con un abogado especializado en derecho corporativo que pueda guiar a la empresa en todos los aspectos legales relacionados con el aumento de capital y la capitalización de reservas. Esto ayudará a prevenir malentendidos y posibles disputas legales.
2.
Comunicación Clara: Mantener una comunicación fluida y clara con todos los accionistas es clave. Asegúrate de explicar detalladamente los motivos detrás de un aumento de capital, su modalidad (capitalización de reservas, pago de dividendos en acciones, etc.) y cómo afectará a cada uno de ellos.
3.
Costos y Beneficios: Evalúa cuidadosamente los costos y beneficios de realizar un aumento de capital. Esto incluye considerar las necesidades de financiamiento de la empresa y cómo el aumento de capital puede contribuir a conseguir esos objetivos.
4.
Planificación Financiera: Ten un plan a largo plazo que contemple la utilización de los
fondos obtenidos a través del aumento de capital. Asegúrate de destinar esos
recursos a áreas que generen valor adicional para la empresa, como expansiones,
mejoras operativas o proyectos innovadores.
5.
Establecer Procedimientos: Define procedimientos internos para gestionar procesos de
aumento de capital, asegurándote de que cada acción esté documentada conforme a la normativa legal vigente. Esto incluye la preparación de actas de asambleas y la presentación de documentación ante la IGJ.
Los aumentos de capital son herramientas fundamentales para la sostenibilidad y crecimiento de las sociedades anónimas. Comprender la regla de proporcionalidad y los distintos supuestos previstos en la Ley 19.550 es vital para proteger los intereses de los accionistas y asegurar un manejo ético y transparente del capital social.
A través de la debida diligencia, una adecuada planificación y un marco legal sólido, las compañías no solo fortalecerán su posición en el mercado, sino que también fomentarán un clima de confianza y colaboración entre todos sus accionistas. Este enfoque proactivo y fundamentado garantizará que las decisiones tomadas hoy se traduzcan en un futuro exitoso y equilibrado para la empresa y todos sus involucrados.
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