Las Acciones Legales Contra los Administradores en la Ley General de Sociedades 19.550

¿Alguna vez te has preguntado qué mecanismos tiene una sociedad en Argentina para enfrentar a sus administradores cuando estos actúan de manera irresponsable o dañina para la empresa? La respuesta está en las acciones de responsabilidad, un conjunto de herramientas legales que permiten a la sociedad o a los accionistas reclamar por daños o malos manejos de los directores y administradores.

Como abogado especializado en derecho societario, hoy te explicaré en términos claros y accesibles cuáles son esas acciones, cómo funcionan y quiénes pueden beneficiarse de ellas. Si quieres entender mejor cómo se protegen las sociedades y sus inversores en Argentina, este artículo es para vos.

Hablamos de las acciones contra los directores y gerentes

 ¿Qué son las acciones de responsabilidad en Argentina?

Las acciones de responsabilidad son mecanismos jurídicos previstos en la legislación argentina, específicamente en la ley 19.550 y en la ley 26.831 que regula el Mercado de Capitales, que permiten a una sociedad o a un accionista reclamar por daños ocasionados por los administradores de una empresa. En términos sencillos, son vías legales que sirven para que una sociedad o un accionista puedan exigir que los responsables de malos manejos o decisiones perjudiciales para la empresa rindan cuentas.

Estas acciones están diseñadas para proteger los intereses de la sociedad, asegurar la buena gestión de los directores y penalizar conductas dañinas o negligentes que puedan afectar la estabilidad y la viabilidad de la empresa.

 Tipos de acciones de responsabilidad en Argentina

En el derecho societario argentino, existen principalmente tres tipos de acciones de responsabilidad contra los directores y administradores:

1.    Acción Social de Responsabilidad

2.    Acción Individual de Responsabilidad

3.    Acción Mixta del Artículo 76 de la Ley 26.831 del Mercado de Capitales

Cada una tiene sus propias características, condiciones y beneficiarios. Vamos a analizar las primeras dos en detalle para que comprendas claramente cómo funcionan y en qué casos se pueden aplicar.



1. La Acción Social de Responsabilidad

¿Qué es?

Es la acción que puede ejercer la sociedad, previa decisión de la asamblea de accionistas, para reclamar a los administradores por daños o malas gestiones que hayan perjudicado a la sociedad.

¿Quién puede promoverla?

La sociedad, a través de sus directores, tras una resolución de la asamblea de accionistas. Los accionistas están legitimados para ejercerla si el directorio no lo hizo en un plazo de tres meses contados a partir de la decisión de la asamblea que resuelve iniciar la acción

Situaciones particulares:

Incluso si la sociedad está en proceso de liquidación, puede promover esta acción. La ley no la limita por esa causa.

¿Cómo funciona?

La asamblea de accionistas debe decidir iniciar la acción. La resolución se puede tomar incluso si los temas no estaban en el orden del día, siempre y cuando la decisión esté relacionada directamente con el tema en cuestión. Además, esa resolución puede producir la remoción automática de los directores responsables y obligar su reemplazo.

¿Cuándo se puede promover?

Después de que la asamblea declare la responsabilidad de los directores, si estos no inician el proceso judicial en un plazo de tres meses, cualquier accionista puede promoverla por su cuenta.

Importante:

·         La acción debe dirigirse contra los directores responsables de los daños.

·         La finalidad principal es obtener una indemnización para la sociedad, no para los accionistas individualmente.

¿Por qué es clave esta acción?

Porque permite que la sociedad recupere daños ocasionados por administradores que actuaron en su perjuicio, procurando que las gestiones irresponsables no queden impunes.

 2. La Acción Individual de Responsabilidad

¿Qué es?

Es la que pueden promover directamente los accionistas o terceros afectados por daños personales causados por los administradores, en su propio interés y patrimonio.

¿Quién puede promoverla?

Los accionistas o terceros que hayan sufrido un daño directo y concreto en su patrimonio por la gestión del director de la sociedad.

¿Por qué existe esta acción?

Porque no siempre el daño afecta directamente a la sociedad, sino que puede perjudicar en forma particular a ciertos accionistas o terceros, quienes tienen derecho a reclamar por su cuenta.

Diferencias con la acción social:

·         La acción individual no requiere resolución previa de la asamblea de accionistas.

·         La víctima (accionista o tercero) puede iniciar la acción sin consultar a la sociedad.

·         La sentencia que responsabiliza a un director en esta acción no produce automáticamente su remoción.

·         El reclamo es personal y no busca resarcir a la sociedad en su conjunto, sino al damnificado en su patrimonio personal.

¿Qué elementos debe demostrar el accionista?

Que ha sufrido un daño concreto, directo y demostrable por la actuación del director. Esto requiere pruebas y cumplimiento de los requisitos generales de responsabilidad civil.

¿Qué pasa si los administradores no cumplen con la decisión de la asamblea?

Un aspecto importante de la ley argentina es que si algunos directores son declarados responsables por la asamblea, el directorio debe iniciar acciones de responsabilidad en un plazo de tres meses. Si no lo hacen, cualquier accionista puede hacerlo por su cuenta, para evitar que la inacción dilate la protección de los intereses de la sociedad.

Este mecanismo busca que la gestión sea efectiva y que los responsables respondan por sus acciones o negligencias en tiempo útil. Además, en estos casos, si la responsabilidad es comprobada, la sentencia puede terminar con la remoción automática de los directores responsables.

 Casos prácticos y ejemplos

Supongamos que una sociedad detecta que sus directores han realizado inversiones que perjudicaron sus activos. La asamblea puede aprobar iniciar una acción de responsabilidad contra esos directores. Si el directorio no promueve la acción en los tres meses siguientes, cualquier accionista puede hacerlo, buscando que se le indemnice por los daños sufridos en su patrimonio personal.

Por otro lado, si un accionista ha sufrido daños personales, por ejemplo, por una mal gestión que afecta directamente su inversión o derechos, podrá iniciar una acción individual sin necesidad de la aprobación previa de la sociedad.

 ¿Por qué son importantes estas acciones?

Estas acciones son herramientas de protección importantes que garantizan:

·         Que los administradores sean responsables por sus decisiones o negligencias.

·         Que la sociedad o los accionistas puedan recuperar daños ocasionados por malos manejos.

·         Que exista un equilibrio en el poder y responsabilidades dentro de las sociedades.

·         La promoción de una gestión más eficiente y transparente.

 Conclusión: La importancia de conocer tus derechos y obligaciones

Como propietario, inversionista o simplemente interesado en el funcionamiento de las sociedades, es fundamental entender cómo funcionan estas acciones de responsabilidad en Argentina. Saber cuándo y cómo se pueden promover, quiénes tienen la facultad de hacerlo y qué consecuencias conllevan, permite defender mejor los intereses tanto de la sociedad como los propios.

Si manejás una empresa o invertís en una, asesorarte con un profesional en derecho societario puede marcar la diferencia entre una gestión responsable y la exposición a riesgos legales y económicos innecesarios.

Contacto

Ante cualquier duda sobre la publicación dejar un comentario. Por consultas legales enviar un mail a dr.boianover@estudioboianover.com el cual será respondido en 72 horas y gratis la primera vez, o mandar un mensaje de whatsapp al 113 320 5482.


Publicar un comentario

0 Comentarios

Close Menu