La emisión de acciones es una práctica común en el mundo empresarial, especialmente cuando se busca expandir o capitalizar una sociedad por acciones. Sin embargo, es fundamental entender los diferentes tipos de emisiones, en particular, la emisión de acciones bajo la par y la emisión con prima. Ambos conceptos tienen implicaciones significativas para las empresas y sus accionistas.
Este artículo está relacionado al que publiqué anteriormente sobre el capital social
La emisión de acciones bajo la par se refiere a un proceso en el que una
sociedad emite acciones a un precio inferior al valor nominal asignado a dichas
acciones. Este tipo de emisión se realiza típicamente durante un aumento de
capital y puede tener varias justificaciones.
La principal motivación detrás de la emisión de acciones bajo la par es
atraer inversores, proporcionando un incentivo que permite a la sociedad
obtener un flujo de capital rápido. Por ejemplo, si una empresa necesita
recaudar fondos urgentemente para financiar un proyecto estratégico, podría
ofrecer acciones a un precio inferior al nominal, aumentando así la
probabilidad de captar inversión.
No obstante, aunque
esta práctica puede parecer beneficiosa a simple vista, altera el principio de
intangibilidad del capital social. Este principio, protegido por la ley 19.550,
garantiza que el capital social de una empresa no pueda ser disminuido
arbitrariamente, lo que puede generar desconfianza en el mercado y entre los
acreedores.
La ley 19.060 (modificada por la ley 20.643) establece un régimen
excepcional que permite a las sociedades que cotizan en bolsa emitir acciones
bajo la par, siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos:
1.
Cotización: La sociedad debe estar listada en
alguna de las bolsas del país.
2.
Resolución Asamblea: Debe existir una
resolución asamblearia con al menos el 50% del capital suscripto.
3.
Límite de Emisión: La emisión de acciones no puede
superar el 40% del capital suscripto.
4.
Publicación: Debe publicarse la decisión en un
diario correspondiente a la sede social.
5.
Requisitos Contables: Se deben cumplir
los requisitos aplicables para el aumento de capital y obtener autorización de
la Comisión Nacional de Valores.
6.
Soporte Financiero: La diferencia entre
el valor nominal y el precio de suscripción debe ser cubierta por la sociedad,
utilizando reservas libres o revalúos.
Esta regulación busca proteger tanto a la empresa como a los inversores,
asegurando que la emisión de acciones no comprometa la integridad financiera de
la sociedad.
Por el contrario, la emisión de acciones con prima es un proceso en el
que el precio de las acciones suscritas supera su valor nominal. Este es el
caso opuesto a la emisión bajo la par y, como tal, tiene sus propias
justificaciones y beneficios.
Existen varias razones para optar por una emisión con prima:
1.
Protección de Accionistas Existentes: Evita que los
accionistas anteriores sufran un perjuicio al permitir que nuevos inversores se
integren al capital de la sociedad a un costo más bajo.
2.
Prevención de Enriquecimiento Indebido: Evita que nuevos
suscriptores obtengan beneficios desproporcionados al suscribirse a precios
inferiores al valor patrimonial real de la empresa.
·
Equilibrio Financiero: Puede utilizarse
para ajustar la diferencia entre el capital suscripto y el patrimonio neto de
la empresa.
·
Protección de Activos Estratégicos: Se asegura que los
activos importantes que pertenecen a accionistas existentes no se diluyan.
·
Recompensa a Fundadores: Compensa a los
socios fundadores por su labor en el desarrollo inicial de la empresa.
Desde un punto de vista técnico, la prima de emisión se considera una
reserva dentro del capital, pero no forma parte del capital suscripto. En
sociedades cerradas, la fijación del valor de la prima está a cargo de la
asamblea extraordinaria, mientras que en sociedades abiertas, la decisión puede
delegarse al directorio, siempre bajo la aprobación de la Comisión Nacional de
Valores.
La doctrina tradicional
interpretaba la emisión con prima como una facultad de la sociedad, como se
menciona en el artículo 202 de la ley 19.550. Sin embargo, recientes fallos
jurisprudenciales interpretan que, cuando hay una diferencia significativa
entre el valor nominal del capital social y el valor patrimonial real, la
emisión debe realizarse con prima para asegurar la razonabilidad y buena fe en los
negocios. Ignorar esta obligación podría llevar a una violación de principios
fundamentales que regulan el buen funcionamiento del mercado y la protección de
los inversionistas.
Para asegurar que la emisión de acciones, ya sea bajo la par o con prima, sea un
éxito, las empresas deben seguir algunas estrategias:
Antes de decidir sobre el precio y tipo de emisión, es crucial realizar un análisis de mercado exhaustivo. Esto incluirá un estudio de la situación económica, la competencia y la percepción de los inversores.
Mantener una comunicación clara y transparente con todos los accionistas y posibles inversores puede generar confianza y aumentar la aceptación de la emisión de acciones.
Dada la complejidad legal que rodea las emisiones de acciones, es recomendable contar con el asesoramiento de un abogado especializado en derecho corporativo. Ello asegura que todas las decisiones se encuentren alineadas con las normativas vigentes y minimiza el riesgo de litigios.
Un plan financiero sólido que contemple el uso de fondos obtenidos de la emisión ayudará a los accionistas a percibir el valor a largo plazo de la decisión tomada.
Es fundamental evaluar el valor patrimonial real de la sociedad antes de proceder con la emisión. Esto permitirá fijar un precio de emisión justo y evitar futuras complicaciones legales.
La comprensión de la emisión de acciones bajo la par y la emisión con prima es vital para cualquier empresario o inversor. Ambas estrategias ofrecen maneras diferentes de captar capital, y su éxito depende en gran medida de la situación específica de la empresa y de la gestión prudente de sus recursos.
La emisión de acciones no solo afecta a la estructura de capital de la sociedad, sino también a la confianza del mercado, la valoración de la empresa y, en última instancia, a su sostenibilidad a largo plazo. Por ello, es recomendable abordar estos procesos con una planificación detallada y la asesoría adecuada.
En un entorno empresarial donde cada decisión financiera cuenta, una correcta ejecución de la emisión de acciones puede ser la clave para el crecimiento y la estabilidad de una compañía. Si estás considerando llevar a cabo una emisión de acciones, asegúrate de estar bien informado y apoyado por profesionales competentes en cada paso del camino.
Ante cualquier duda sobre la publicación dejar un comentario. Por consultas legales enviar un mail a dr.boianover@estudioboianover.com el cual será respondido en 72 horas y gratis la primera vez, o mandar un mensaje de whatsapp al 113 320 5482.
0 Comentarios